Los humanos tendemos a pensar que nuestra situación actual es la peor y que continuará así por siempre, hasta el fin de los tiempos. Algún día aprenderemos que el tiempo pasa, el mundo gira y las situaciones cambian. Quien haya leído mis publicaciones anteriores me vieron en mi más profunda miseria temporal, de la que creía erróneamente que no saldría. Pero como digo, las cosas no permanecen siempre de la misma manera, y los problemas menguan o desaparecen. O se acrecentan, pero por suerte este no es mi caso.
Me alegra y enorgullece darme cuenta de que he sido capaz de darme cuenta de aquello que ahora parece tan obvio pero que antes no fui capaz de ver, pero que al menos ha servido para hacer bulto en mi saco de experiencias y errores para mejorar. Mi situación actual no es mucho mejor, pero ahora soy consciente de las posibilidades, no las escondo y no me engaño, que es lo peor que pude haber hecho.
¿Mi situación actual? Vivo en una nube gris, que o bien escampará o bien pronto precipitará y me enviará derechita a lo más profundo de la tierra. Lo bueno es que esta vez conozco y reconozco ambas opciones, y no me pillarán por sorpresa. O eso quiero pensar. Sinceramente, lo veo todo tan negro que ya estoy arreplegando cualquier cosa que me sirva para amortiguar la caída libre, pero mi ingenuidad me obliga a dejarlo preparadito a un lado sin tocarlo de momento. Espero no tener que utilizar este kit salva-vidas, pero por si las moscas, esta vez lo voy a tener bien a mi vera para no acabar magullada como siempre.
Aunque haya quien no lo entienda. Aunque haya quien no esté de acuerdo. Yo sé lo que quiero y por qué lo quiero, y no me importa lo más mínimo lo que otros puedan pensar o decir. Mi vida la dirijo como yo quiero, y esto sólo es cosa de dos.
Keep talking about, I don't even care.
